Klondike
solitario clásico
El solitario al que todos han jugado: siete columnas, cuatro bases y una carta cada vez del mazo. Arrastra una escalera o toca una carta y va a donde debe ir. Deshaz cuantas veces quieras: el reparto está decidido, el razonamiento no.
Jugar a KlondikeCómo se juega
Táctil: arrastra una carta o una escalera a otro montón, o toca una carta para enviarla a donde pueda ir. Toca el mazo para dar la vuelta a una carta, y otra vez cuando se acabe para volver a empezar. Ratón: igual. Teclado: N reparte una partida nueva, Z deshace, H sugiere una jugada, Espacio da la vuelta a una carta. Cuando el mazo se acaba y todas las cartas están boca arriba, el juego se ofrece a terminar: toca la mesa o pulsa Intro y las cartas que quedan suben solas.
Las reglas, completas
Una sola baraja de 52 cartas se reparte en siete columnas. La primera tiene una carta y la séptima tiene siete, y de cada una solo la última carta está boca arriba. Las otras 24 cartas forman el mazo, en la esquina de arriba.
El objetivo es construir cuatro bases, una por palo, del as al rey. Cuando las 52 cartas están ahí, el reparto está resuelto.
- En las columnas, una carta va sobre otra de un valor más alto y del color contrario: un 6 rojo sobre un 7 negro, una jota negra sobre una reina roja.
- Las escaleras se mueven juntas. Cualquier parte de una escalera descendente de colores alternos se puede llevar a otra columna, siempre que su primera carta encaje ahí.
- En una columna vacía solo entra un rey, solo o al frente de su escalera.
- El mazo se da la vuelta carta a carta. Cuando se acabe, tócalo para dar la vuelta al descarte y recorrerlo otra vez, tantas veces como necesites. No hay ninguna penalización por hacerlo.
- Una carta puede volver a bajar de una base cuando una columna la necesita.
- Una carta boca abajo se da la vuelta sola en cuanto nada la cubre.
Puntuación
La puntuación premia lo que avanzas en el reparto, no la velocidad:
- 10 puntos por cada carta colocada en una base
- 5 puntos por llevar una carta del descarte a una columna
- 5 puntos por cada carta oculta que descubres
- 15 puntos menos por volver a sacar una carta de una base
La puntuación nunca baja de cero.
Estrategias que sirven de verdad
Descubre primero las columnas altas. La séptima columna esconde seis cartas, la primera no esconde ninguna. Una jugada que libera una carta en una columna larga casi siempre vale más que una que ordena una corta, porque la partida se decide en las cartas ocultas.
No vacíes una columna sin un rey que poner en ella. Una columna vacía solo acepta un rey. Despejar una pronto parece un avance, pero hasta que haya un rey listo para ocuparla es un espacio que nadie puede usar.
Piénsalo dos veces antes de subir cartas bajas. Los ases y los doses van a las bases enseguida. Después, un 5 rojo en su base puede ser justo la carta que un 4 negro necesitaba para quitarse de en medio. Haz que los dos colores suban más o menos a la misma altura.
Elige qué rey ocupa un espacio. Cuando hay dos reyes esperando, escoge el del color que necesitan las cartas de debajo. Un rey negro quiere después una reina roja, y si las dos reinas rojas están enterradas, conviene más el otro rey.
Juega el descarte antes que las columnas. Una carta de las columnas puede esperar. La primera carta del descarte desaparece bajo la siguiente que giras.
Deshacer, pistas y final de partida
Deshacer retrocede hasta 400 jugadas, así que un reparto es un rompecabezas que puedes explorar y no una apuesta: prueba un camino y vuelve atrás si se cierra. El botón de pista (H en el teclado) muestra una jugada que está disponible en ese momento. Cuando todas las cartas están boca arriba y el mazo está vacío, el resultado está decidido y el juego muestra toca para terminar. Toca cualquier punto de la mesa, o pulsa Intro, y las cartas que quedan suben solas a sus bases, una tras otra. Cualquier pulsación lo detiene, y deshacer lo retrocede carta a carta.
No todos los repartos se pueden resolver, ni siquiera jugando a la perfección. Si el juego dice que no quedan jugadas, deshaz unos cuantos pasos para buscar otro camino, o reparte de nuevo.
Un poco de historia
Klondike es el juego que casi todos llaman simplemente solitario, o patience en Gran Bretaña. Su nombre se suele relacionar con la fiebre del oro de Klondike, en el Yukón canadiense, a finales del siglo XIX, aunque no se sabe con certeza dónde empezó de verdad. Llegó a cientos de millones de pantallas en 1990, cuando Microsoft lo incluyó en Windows 3.0. Allí cumplía en parte una función que iba más allá del juego: enseñó a hacer clic y a arrastrar a quienes nunca habían usado un ratón.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis? Sí. Funciona en el navegador, sin registro y sin descargar nada.
¿Funciona en el teléfono? Sí. Arrastra las cartas con el dedo, o toca una carta para enviarla a donde pueda ir. Funciona en vertical y en horizontal.
¿Se roba una carta o tres? Una: cada toque en el mazo da la vuelta a una sola carta.
¿Se puede instalar? Sí. Bananai se puede instalar como aplicación desde el navegador, y un juego que ya has abierto suele seguir funcionando cuando se corta la conexión.